Un viaje en moto absolutamente increíble por Colombia. La agencia de alquiler se desvivió desde el primer día, llamando con antelación para hablar sobre las rutas, el estado de las carreteras y las motos, y asegurándose de que todo estuviera claro antes de empezar. Marcó una gran diferencia. En la carretera, el guía fue una auténtica leyenda. Un apasionado de la gastronomía, la cultura y la seguridad, que charlaba constantemente con los lugareños en plazas, cafés y gasolineras para conseguir los mejores consejos sobre rutas, condiciones y dónde comer. Ese conocimiento local llevó el viaje a otro nivel. La conducción fue perfecta, divertidísima, con algunos retos interesantes, pero siempre a mi alcance. La seguridad era claramente una prioridad sin que por ello se estropeara el ambiente. El alojamiento también fue excelente. ¡Y el paisaje era impresionante! Selva, páramo, colinas y valles ondulados, además de los increíbles y amenazados bosques de palma de cera. Cada día fue diferente. A esto se suman pueblos encantadores, gente local en las plazas y un ambiente cálido y acogedor por todas partes. Una auténtica aventura. Lo repetiría sin pensarlo dos veces. Lo recomiendo encarecidamente.
Angela VEne. 30, 2026