Aterrizar en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar lo ubicará a una hora en automóvil del colorido pueblo costero de Taganga en Colombia. Con su ambiente relajado y sus pintorescas playas, este pueblo pesquero convertido en centro turístico lo convierte en un destino caribeño por excelencia. La mejor manera de disfrutar del ambiente relajado y explorar las bahías y playas de los alrededores es alquilando tu propio vehículo.
Optar por el alquiler de una motocicleta, una scooter o un quad te da la libertad de descubrir calas solitarias y miradores panorámicos a tu propio ritmo. Al pasear por las calles arenosas de Taganga, encontrará casas pintadas de colores brillantes, atractivos restaurantes que sirven la pesca del día y puestos de artesanía que venden joyería y hamacas de fabricación local. Las playas justo en la ciudad, Playa Grande y Playa Honda, ofrecen aguas tranquilas para nadar y bucear.
A poca distancia, Playa Blanca cuenta con finas arenas blancas y excelentes lugares para bucear repletos de peces tropicales. También vale la pena explorar en scooter la pintoresca carretera costera que conduce al Parque Nacional Natural Tayrona. Más lejos, el pintoresco pueblo pesquero de Palomino, las majestuosas ruinas de Ciudad Perdida y el punto de ecoturismo Minca son tentadores viajes de un día.
Con tantos paisajes diversos que abarcan montañas, selvas, playas y pueblos coloniales cercanos, alquilar una bicicleta o un quad te permitirá aventurarte fuera de los caminos habituales a tu propio ritmo. Sólo recuerda llevar tus bañistas, snorkel y sensación de descubrimiento. Disfrute de la libertad de dos ruedas para descubrir la vibrante costa caribeña de Colombia.