Al aterrizar en el aeropuerto de Faro, Portugal, estará a un corto trayecto de la pintoresca ciudad costera de Olhão. Con sus edificios encalados y su arquitectura tradicional de estilo morisco, Olhão ofrece un encantador telón de fondo para su escapada portuguesa. Alquilar una scooter, una motocicleta o un quad le permitirá explorar las sinuosas callejuelas y los vibrantes mercados locales a su propio ritmo.
Pasee por el bullicioso Mercado Municipal, donde podrá degustar sardinas frescas directamente del mar y otras especialidades regionales. Luego, dirígete al paseo marítimo, donde las casas tradicionales con forma de cubo dan a la laguna de Ria Formosa, creando una escena colorida. La laguna en sí está repleta de vida salvaje y es ideal para practicar kayak, kitesurf o surf de remo si aventurarse sobre dos ruedas no es suficiente.
Con fácil acceso a kilómetros de playas vírgenes, sube a bordo de tu alquiler y navega por las pintorescas arenas de Ilha da Culatra. O siga las indicaciones hacia la histórica ciudad de Faro y recorra su casco antiguo medieval todavía rodeado de antiguas murallas. La vecina Tavira también merece una visita para admirar su puente romano que cruza el río Gilão.
Y ningún viaje al Algarve está completo sin dirigirse hacia el interior, a Silves, para explorar las ruinas árabes que datan del siglo VIII. Así que deshazte del autobús turístico y opta por una mayor libertad y flexibilidad. Alquilar tu propio vehículo te permitirá trazar tu propio rumbo y descubrir los auténticos encantos de la región del Algarve.